martes, 26 de abril de 2011

Unas cuantas almas velan hoy a Gonzalo Rojas



En el gran hall del Museo Nacional de Bellas Artes se encuentra hoy, el ataúd de Gonzalo Rojas. Entre una corona del MIR, en el frente, y una del Consejo Nacional de la Cultura, en la retaguardia, está el poeta. Su gorra marinera sobre el cajón recuerda su figura ahora yaciente.

Yace en soledad el Hijo Ilustre de Lebu y de Concepción; el ganador del Premio Reina Sofía; del Octavio Paz; del José Hernández; del Nacional de Literatura (1992) y del Cervantes (2003). O tal vez no; las almas de los artistas acompañan su sueño.

El huérfano de padre, el vital e irreverente permanecerá solo en el Museo esta noche, como persona ignota. Propongo al pequeño grupo que alcanzó a llegar antes de las ocho de la noche, que encendamos velas y lo acompañemos un rato más; aunque sea del otro lado de la puerta del Museo. Y parto hasta el boliche más cercano, donde el dependiente me pregunta si quiero velas de cumpleaños o de finado.

De finado le respondo y deletreo esa palabra tan antigua, rememorando los velorios de campo con canto a lo divino y a lo humano durante toda la noche (¿le habría gustado al poeta una despedida tal?) .

Permanecemos en las escalinatas del Museo y Bruno Vidal comienza a leer “Carbón”, donde Gonzalo Rojas habla de su infancia en Lebu:

Veo un río veloz brillar como un cuchillo, partir

mi Lebú en dos mitades de fragancia, lo escucho,

lo huelo, lo acaricio, lo recorro en un beso de niño como entonces,

cuando el viento y la lluvia me mecían, lo siento

como una arteria más entre mis sienes y mi almohada.

Declama con voz fuerte, a la luz de las velas, mientras el grupo pequeño lo escucha. Algunos transeúntes se acercan:

- ¿Usted es su hijo?- pregunta una chica vestida con chaqueta de terciopelo morado, cuando ha terminado el poema

- No- le responde Bruno- soy uno de sus deudos; deudo de su palabra.

Un poeta joven recuerda un encuentro en la Biblioteca de Santiago, unos cuatro años atrás y elige leer “Qedeshim Qedeshoth”, uno de los tantos poemas en Rojas celebra a Eros. El libro circula, pero nadie más se atreve con la palabra.

La pesada puerta del Museo solo dejar salir a los trabajadores , que también vuelven a sus casas. Mañana se abrirá nuevamente y habrá de seguro mucha gente, despliegue de medios y discursos.

Hoy los pocos que hemos permanecido en las afueras nos quedamos con sus palabras:

Fax con ventolera y una rosa, hoy

salió de esto Rojas

-Gonzalo como le pusieron en el agua-, iba solo, no hay

epitafio que escribir en cuanto a su suerte, ni

cuerpo que respirar, escasamente

se dirá de él que vino

rápido y ha salido,

que ya no está entonces, que

no hay estrellas para él, que carnalmente

va encima del vidrio que lo encarcela una rosa

a modo de instrumento de perdición, que ha salido

y eso es todo.

(Fax con ventolera )

Nació en Lebu en 1917. Su padre minero murió cuando tenía cuatro años. Se educó con los jesuitas en Concepción y más tarde fue profesor de la Universidad de Concepción, donde fundó las Escuelas de Temporada. .Fue diplomático en China y en Cuba durante el gobierno de Salvador Allende, condición que perdió en 1973, año en que mediante el decreto 0055, del 19 de octubre, se le expulsó de todas las universidades chilenas. Vivió seis años en el exilio (República Democrática Alemana, Venezuela) e hizo clases en universidades norteamericanas y en la Simón Bolívar, de Caracas. Retornó a a Chile en 1979,con una beca Guggenheim ,para establecerse en Chillán , junto a su amada Hilda, donde vivió hasta marzo, poco después de sufrir un infarto cerebral . Publicó casi una cincuentena de libros. Murió en Santiago el 25 de abril. Y eso es todo.

(http://www.cervantes.es/bibliotecas_documentacion_espanol/biografias/bremen_gonzalo_rojass_1.htm).

http://www.fundaciongonzalorojas.cl/el_poeta/biografia.html

sábado, 9 de abril de 2011

Elecciones en Perú y los sueños de un inmigrante en Chile



El próximo domingo 10 de abril, fecha en que se celebrará la elección presidencial y la de los integrantes del Congreso y del Parlamento Andino del Perú, Enrique F. será apoderado de mesa del independiente Luis Castañeda, ex alcalde de Lima. Sabe que su candidato no tiene grandes chances de ganar, pero le da garantía que sea independiente y que haya realizado una buena labor mientras fue edil de la capital peruana. “Toledo se lo robó todo, Keiko Fujimori está manejada por su padre que fue un genocida y Humala es un autoritario, que ahora se ha puesto terno pero que en cuanto gane volverá a la vestimenta de camuflaje”, dice.

Enrique llegó a Chile cuando tenía 21 años, en julio de 2000. Un año antes había emigrado su madre dejando en Trujillo al marido con sus cuatro hijos varones. “Eran tiempos duros y la plata no alcanzaba” cuenta. El alcanzó a estudiar un año en la Universidad Nacional del Santa, en Chimbote. Después se dedicó a vender al comercio minorista las paltas y piñas que se cosechaban en la chacra de los abuelos. En Chile ha ejercido diversos oficios: desde vendedor a garzón, pasando por la carpintería, oficio que aprendió en Chile. Hace un par de años toda la familia, padre y hermanos incluidos, quisieron montar un negocio de comida en el barrio Brasil; pero cuando las cosas comenzaban a marchar, la dueña del local les subió el arriendo y los servicios y finalmente se quedó con la garantía que habían pagado, así es que tuvieron que volver a fojas cero.

Más de 754 mil peruanos residentes en el exterior acudirán este domingo 10 a las urnas, en un proceso electoral que desarrollarán los consulados peruanos en 64 países del mundo. En Chile se calcula que habitan uno cien mil, de los cuales la mitad aproximadamente podría votar. La mayoría se concentra en el norte del país y algunos de ellos, comerciantes de preferencia se muestran preocupados por la campaña de Ollanta Humala porque suponen que si él gana podrían tener problemas con su actividad.

De acuerdo a las encuestas, ninguno de los cinco candidatos a la presidencia de la república reúne los votos necesarios para ganar y lo más probable es que haya una segunda vuelta en junio. El que más votos cosecharía, de acuerdo a los pronósticos, sería el ex comandante Ollanta Humala, que ha buscado el voto indígena y quien perdió en anteriores comicios frente al actual mandatario Alan García (entre un 27,2 y un 26,1 por ciento según encuestas de Ipsos- Apoyo e Ima, respectivamente). Le sigue Keiko Fujimori, abanderada de Fuerza 2011, cuyo padre (Alberto) gobernó con mano dura entre 1990 y 2000 y hoy cumple una pena de 25 años por delitos contra los derechos humanos. La postulante de ancestros japoneses tiene entre un 20 y un 17 por ciento (sondeos al 4 de abril).

Más atrás están Alejandro Toledo, que ya fue presidente antes de García (entre 2001 y 2006). En los últimos lugares están Pedro Pablo Kuczynski, empresario y ex primer ministro y el el exalcalde de Lima Luis Castañeda, al que las encuestas otorgan entre un 18,5 y un 22 por ciento.

Alan García pertenece al histórico APRA y bajo su gobierno el país creció 8,7%, la décima tasa más alta en el mundo aplicando una política neoliberal bastante alejada de los predicamentos de Víctor Raúl Haya de la Torre el populista fundador de Alianza Popular Revolucionaria Americana. García tiene escasa popularidad y una de las exlicaciones para este magro resultado es que ha puesto el énfasis en la construcción de infraestructura por sobre los programas sociales. Otros factores han contribuido, como los escándalos de corrupción, la lenta reconstrucción del terremoto del 2007, el fracaso de la estrategia de seguridad, los crecientes conflictos sociales y la inequidad en la repartición del crecimiento (http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2011/04/110407_video_peru_desigualdad_lp.shtml).

La bandera de crecimiento en igualdad la ha tomado Ollanta Humala, que el año 2000 lideró una revuelta contra el gobierno de Alberto Fujimori, ya tambaleante por escándalos de corrupción. Humala compitió en las anteriores elecciones contra Alan García y según se ha dicho perdió por su amistad con Hugo Chávez, el presidente socialista de Venezuela, cuestión que sus asesores de imagen han cuidado ahora de hacer pasar inadvertida, pero que la derecha peruana mantiene muy presente. La estrategia de Humala, candidato de Gana Perú, ha sido convertirse en el abanderado del "cambio social", recoger las críticas a la bonanza y prometer mano dura contra el narcotráfico y la inseguridad. Ha competido por los votos de la clase media con Alejandro Toledo del partido Perú Posible. El economista, fue líder de la oposición contra Alberto Fujimori y llegó a la Presidencia de la República entre 2001 y 2006. Bajo su gobierno la economía creció y millones de peruanos salieron de la pobreza, pero terminó su mandato con muy bajos índices de aprobación popular y con una imagen muy deteriorada.

Luis Castañeda, el candidato de Solidaridad Nacional, cuyos votos defenderá Enrique F en las mesas de votación donde voten los peruanos en Santiago de Chile, lideraba las encuestas hasta hace unos meses, pero bajó abruptamente por una campaña que – según dicen los analistas- ha sido muy tibia frente a la beligerancia de su contrincantes (http://surtitulares.com/noticia/30099/per%C3%BA-luis-casta%C3%B1eda-asegura-que-no-representa-el-voto-perdido.html)

“Cuando fue alcalde, Castañeda Losio hizo mercados, hospitales gratuitos y limpió Lima de la delincuencia y la corrupción” dice Enrique y aunque se muestra escéptico sobre las posibilidades reales de cambios para los más pobres tiene claro que la situación en Perú ahora son distintas a las que empujaron a emigrar a su familia. Su sueño ahora es retornar a Trujillo a cultivar la granja de sus abuelos, “sembrar paltas y venderlas, tener algunos animalitos”. En este deseo lo apoya su mujer y madre de su hijo, Karina, que tiene un plan propio: ser vendedora de zapatos y exportar a Chile, porque sus hermanos y su padre son zapateros.

“Extraño mi país, dice Quique, mis tierras. Y si yo me voy se van todos, mis padres, mis hermanos”.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Maite Fernández: señora chilena de las tablas



Flores blancas, muchas flores blancas, rodeaban hoy el ataúd de Maite Fernández ubicado en una de las salas del Sindicato de Actores, en el barrio Bellavista. “Allí está sonriendo” me dice Agave una de sus hijas, también de albo traje, sentada en una de las graderías de la sala.

Hay actores y parientes sentados a su alrededor. Chicas jóvenes, señores, señoras. Han colgado fotos de la actriz en distintas etapas de su vida, en diversas obras. Al lado del ataúd resalta una gran corona del ICTUS , grupo de teatro donde trabajó por años . Un cuaderno a la entrada de la sala recibe los los testimonios de sus alumnos y compañeros de tablas.

Maite Fernández tenía 86 años y trabajó en teatro hasta que le descubrieron el cáncer que terminó con su vida. La última vez que la vi, en su casa cerca del Estadio Nacional, conversamos de lo duro que resulta hacer teatro en este país (pese a lo cual, admitió, nunca lo dejaría) , de política contingente, de familia y de lejanías.

Dos años antes, en 2007, la había entrevistado para una nota que publiqué en Cultura y Género una sección que creamos en el web del Consejo de la Cultura, hoy desaparecida como tantas otras cosas y que copio a continuación.

Maite Fernández es una de las actrices de mayor vigencia del teatro chileno. Desde mediados de abril y hasta la primera se mana de mayo presentó en la sala de Sidarte la obra Fatiga de material, uno de los últimos textos que su amigo Jorge Díaz escribió especialmente para ella, en 2006.

Ganadora de numerosas distinciones (el Altazor a la mejor actuación, en 2001, entre otros http://www.premioaltazor.cl/maite-fernandez-santas-virgenes-y-martires/ ) a lo largo de su carrera ha pertenecido a tres grupos de teatro fundacionales: el Teatro Experimental de la Universidad de Chile, donde se inició en las tablas, el Teatro Teknos de la Universidad Técnica del Estado (hasta 1973) y el ICTUS. Fue allí donde conoció al arquitecto y dramaturgo Jorge Díaz con quien forjó hizo una profunda amistad y estrecha relación de trabajo.

Díaz escribió para ella siete obras que ha montado, desde 1991, con su grupo de teatro La Ventana: Canción de cuna para un anarquista, Santas, vírgenes y mártires, son dos de las piezas que creó en su máquina de escribir, "porque nunca se rindió ante un computador", cuenta Fernández.

Desde la Patagonia

Compositora (aunque se reconoce analfabeta musicalmente), autora de dos libros de cuentos y sobre todo actriz, Maite Fernández (nacida Mabel) creció en Comodoro Rivadavia, en el seno de una familia de inmigrantes que durante la guerra civil de España adhirió al bando republicano.

Cuando cumplió 20 años la joven sureña quiso ampliar su horizonte y viajó a Buenos Aires para continuar estudiando, cosa nada fácil en aquella época para alguien de escasos recursos (años 40), así es que durante el día trabajaba en una fábrica de radios y por la tarde asistía al aula.

"Un día uno de los profesores nos contó que Juan Ramón Jiménez, el gran escritor español, se encontraba en Buenos Aires y que haría una antología de jóvenes poetas argentinos y uruguayos; fuimos a su casa y a él y a su mujer les hizo mucha gracia que una negrita patagona que trabajaba de día y estudiaba de noche, también escribiera y además que fuera republicana como ellos. Yo ya había escrito un libro, así es que prontamente fui incluida en esa antología de poetas desconocidos".

En una de las veladas con Jiménez conoció a la escritora chilena Margarita Aguirre (secretaria de Neruda y autora de una biografía del poeta) y fue ella la que la impulsó a hacer teatro, cuando Fernández se vino a Chile (1949).

En el Teatro Experimental de la Universidad de Chile inició una carrera de más de cincuenta años en la actuación. Del Ituch (teatro de la Universidad de Chile) se fue al Teknos, el teatro de la Universidad Técnica, y trabajó allí diez años. Posteriormente, tras quedar cesante por el golpe de estado de l973, entró al teatro ICTUS, donde se reencontró con Delfina Guzmán, a quien había conocido en la U. de Chile. En esta compañía actuó con Nissim Sharim, Carlos Genovese, José Secall, Jaime Celedón y Jorge Díaz. Con este último desarrolló una estrecha relación que duró hasta la muerte del dramaturgo.

Cuando el ICTUS ya no pudo seguir manteniendo un elenco estable Maite Fernández creó su propia compañía itinerante, La Ventana, grupo con el que se da "el lujo" de seguir haciendo teatro. "Un lujo, porque a menudo gastamos más de lo que ganamos”, dice.

Así era Maite Fernández. Así su amor por la actuación.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Morela Maneiro: Poeta y mensajera

“Las mujeres son las dueñas del canto. Los hombres hacen la música” me ha dicho Morela del Valle Maneiro, la poeta de origen kari'ña que viajó desde Bolívar para asistir al el 5º Encuentro Internacional con la Literatura Infantil y Juvenil, organizado por la Fundación La letra Voladora de Carabobo, durante la segunda semana de noviembre

Morela habla pausadamente, mientras elige y dobla la ropa- diseñada por ella- que usará al día siguiente para su exposición. Me cuenta que los Kari`ña fueron uno de los dos pueblos más antiguos de las Guayanas y que se opusieron ferozmente a los españoles llegando a aliarse con los holandeses, que se instalaron en las Aruba. Pero de ese pueblo aguerrido y numeroso hoy quedan muy pocos habitantes y ella y su familia se han empeñado en mantener vivas las tradiciones y en rescatar la historia y la memoria en aquellos lugares donde habitan, tanto en la ciudad como en la selva.

El bisabuelo de Morela era jefe de una comunidad y chaman “uno de los últimos chamanes tradicionales”. De su abuela aprendió los ritos funerarios, que ahora aplica cada vez que muere alguien en su comunidad, y sobre las otras plantas que abren el conocimiento. “Cuando alguien fallece vamos a la casa de los familiares para saber más sobre su vida, sobre como era la persona, y eso es lo que cantamos y explicamos para consolar a sus deudos” me explica agregando que para ellos el duelo dura seis meses, porque es el tiempo en que se estima que alguien logra despedirse de sus seres queridos. Los cantos de muerte se llaman Haremi, pero también hay canciones festivas, Mare mare, que se interpretan en ocasiones especiales con gran jolgorio me dice risueña.

Los kari`ña son grandes contadores de historias y pueden transcurrir muchas horas o días “echando un cuento”. A nadie le importa si el relator se queda dormido mientras habla; otro tomará la historia y luego cuando despierte continuará como si nada. Uno de esos cuentos se asemeja al del trauko de Chiloé y habla de un personaje incógnito que embaraza a las muchachas en la selva. De eso hay muchos relatos y también otros que hablan de anacondas que fecundan a las mujeres que lavan en las orillas de los ríos. “El sexo, dice Morela, no es tabú en nuestras historias sino más bien es tratado de manera jocosa”.

Las historias hablan de mitos, de leyendas (aunque ella prefiere no darles el nombre de tales), del origen del mundo y de su comunidad. Una refiere que los kari`ñas provienes del tabaco, que fue cortado en muchas partes y de allí se desprendieron las semillas. Así también hay un relato que habla del nacimiento del sol y la luna tras el embarazo no deseado de una muchacha indígena, que muere a causa del engaño de un a mujer ogra que se queda con sus mellizos a los que hace trabajar duramente. También hay hechos de la vida real que se incorporan a la tradición oral y pasan a formar parte del acerbo de cuentos.

Según el último censo de población en Ciudad Bolívar viven unos tres mil descendientes de este pueblo siendo en total unos 12 mil los que habitan en distintas partes de Venezuela (Sucre, Guayana), además de los residentes en Surinam y Guayanas francesas. Morela dice que muchos han perdido la conexión con su historia, su cultura, y esa es la empresa que la nueve a andar de aquí para allá haciendo el enlace entre los que viven en la selva y los urbanos; entre el mundo externo y su pueblo.

Cuando entra a la selva me dice se prepara especialmente: de partida no come nada dulce para que no la piquen los mosquitos , luego se pone en un estado casi de meditación; allí está el espíritu que la mueve, allí las plantas y sus amigos que la motivaron a encontrarse con la identidad primigenia.

Como la hormiga

Morela nació en Ciudad Bolívar capital del estado del mismo nombre, lugar al cual sus padres habían emigrado desde su comunidad original. Su padre se vinculó a actividades sindicales y siguiendo sus pasos y los de un antropólogo francés, que conoció siendo muy niña, se interesó por conocer y difundir la historia de su pueblo. Así a lo largo de sus 40 años de vida ha participado en movimientos de desarrollo social, a través de la cultura, interactuando con instituciones educativas culturales y de defensa del ambiente.

En 2005 coordinó el programa de alfabetización nacional para las comunidades indígenas del estado de Bolívar y en 2006 recibió el primer premio del Concurso de Literatura Bilingüe, Kuai Nabaida (El mar de arriba) otorgado por la Fundación editorial El perro y la rana del Ministerio Nacional de la Cultura, por su libro Ojos de Hormiga. Allí escribió: “Fui haciendo como la hormiga, metiéndome por esos laberintos de la tierra y comencé a conocer los estadios y comencé a ver lo profundo que es conocerse uno mismo.” Un año más tarde obtuvo el Premio Internacional de Poesia Nósside, para poetas inéditos, otorgado por el Centro Studi Bosi, de Reggio Calabria, Italia.

Esta especie de mandato de revivir y mantener la cultura de su pueblo no impide que la poeta desarrolle un a intensa actividad creativa desplegando ahí una poética intimista. En uno de sus poemas lo explica así: “Dibujé sobre la arena un sol caracol/esculpí sueños sobre un palo/investigué en el tiempo /¿Cuántas responsabilidades pesarán sobre mis espaldas?/Escogí la vida de un mensajero”.

http://www.festivaldepoesiademedellin.org/pub.php/es/Revista/ultimas_ediciones/81_82/ma)neiro.html

http://amargosdemandarina.blogspot.com/2010/02/cantos-rituales-morela-maneiro.html

Singular encuentro literario


Del 10 al 13 de noviembre se celebró en Venezuela, en el estado de Carabobo, el 5º Encuentro Internacional con la Literatura Infantil y Juvenil, organizado por la Fundación La letra Voladora, con apoyo de la Universidad de Carabobo y los ministerios de Cultura y de Educación de Venezuela, entre otros.

Una treintena de participantes – escritores, investigadores, bibliotecarios, cuentacuentos, cineastas- expusieron sobre el tema central de este encuentro: la construcción de la historia y de la memoria, dando cuenta de las diversas formas en que se constituye el relato tanto desde la literatura como desde el cine, que en esta ocasión fue incluido a través de análisis y talleres.

Además del intenso programa académico, que tuvo como sedes el Ateneo de Valencia, la Facultad de Educación de la Universidad de Carabobo y el auditorio de Bolipuertos en Puerto Cabello, el programa del Encuentro incluyó visitas de escritores y ponencistas a diversas escuelas, algunos de los cuales fueron recibidos – según palabras de uno de los poetas “como estrellas de rock”.

Y es que forma parte del espíritu de esta iniciativa el acercamiento de los autores con niños y jóvenes, de modo que algunos profesores incentivan el conocimiento del autor invitado a través de un trabajo que se desarrolla durante todo el año. Mención aparte merece el despliegue “encantador” de algunos cuentacuentos, que ya gozan de reputación y que por tanto tienen un público ganado. Y el prestigio de la presidenta de la Fundación organizadora, Laura Antillano ( http://letras-uruguay.espaciolatino.com/aaa/antillano/bio.htm) que ha formado a generaciones de jóvenes escritores y que goza de un prestigio irrefutable como escritora, en un país agitado por las disputas ideológicas entre chavistas y escuálidos (opositores al gobierno) .

Como ya decíamos, la Fundación la Letra Voladora es encabezada por la escritora, académica y guionista Laura Antillano miembro de una familia de destacados intelectuales de Venezuela. A lo largo de casi 40 años Laura no solamente ha escrito decenas de libros para niños, jóvenes y adultos, sino que también ha desarrollado guiones para radio, cine y televisión; ha tenido una exitosa carrera académica y ha promovido la, lectura en talleres que desarrolla en su antigua de Nagua Nagua, desbordante de libros, fotos y testimonios de afecto de quienes aprendieron allí a amar la lectura y a desarrollar la expresión escrita.

Este año el Encuentro tuvo invitados e invitadas de Argentina, Chile y Cuba, además de profesores, treatristas, escritores y agentes culturales de distintas partes de Venezuela, como los académicos Alberto Rodríguez Carucci y Alicia Montero; los cineastas Maruví Leonett (http://www.entornointeligente.com/resumen/resumen-completo.php?items=1067781) y Jean Charles L’Ami (belga avecindado en Caracas); los poetas Julio Borromé, Angela Gentile, Morela Maneiro y Willian Osuna; y el maestro Eucario García de Ciudad Bolívar, quien entregó un aleccionador testimonio del trabajo que realiza con niños con dificultades de aprendizaje.

Junto con esto hubo presentaciones de libros y revistas en el local de Valencia de Librerías del Sur y una exposición de ilustradores en el Ateneo, que homenajearon a Luisa del Valle Silva - poeta y una adelantada en la defensa de los derechos de la mujer a comienzos del siglo XX- y Morita Carrillo, especializada en literatura infantil. Se sumaron a esta fiesta la representación de títeres de Lilian Maa Dhoor y Beatriz Montenegro, sicólogas y teatristas, en un inteligente montaje sobre textos de Eduardo Galeano, además de una presentación de editores e ilustradores de la Fundación Editorial el perro y la rana, de la Plataforma de Lectura, del Ministerio del Poder Popular para la Cultura. Esta entidad edita y publica masivamente y a precios imposibles de creer en un país como el nuestro, textos de autores venezolanos y de otros países de habla hispana, como por ejemplo “Cuando marchaban las montañas”, una selección de cuentos bolivianos bellamente ilustrados.

La ciudad de Valencia- capital de Carabobo, estado industrial de Venezuela- se ubica a unos 150 kilómetros de Caracas. Emplazada en un valle en medio de verdes montañas, en sus calles conviven edificios de moderna arquitectura con construcciones antiguas algunas de inspiración colonial. Una moderna autopista ayuda a superar las “colas” (nuestros tacos) que se producen por el intenso tráfico y la construcción inacabada del metro. Destacan en su infraestructura cultural el Ateneo , centro cultural fundado en 1936, que alberga manifestaciones de diverso tipo (teatro, danza, literatura, artes visuales) y la Universidad pública de Carabobo, cuyos orígenes se remontan a mediados del siglo XIX, en cuyos extensos campus es posible apreciar modernas esculturas de grandes dimensiones. Ambos espacios albergaron parte de las actividades del encuentro cuya sexta versión ya ha comenzado a fraguarse.

domingo, 20 de junio de 2010

EL AVION

Habíamos traspasado las vallas y caminado sobre la arena blanca subiendo y bajando las dunas de Ritoque. Habíamos visto la plaza de la música y observado algunas de las casas de Ciudad Abierta http://www.ead.pucv.cl/1992/ritoque-ciudad-abierta/ pensando que para la próxima vez pediríamos hacer una visita guiada. Cabizbajos, asoleados, detestando el olor a carne medio quemada que los veraneantes en carpa de la otra orilla se aprestaban a engullir iniciamos el camino de regreso. De pronto , silencioso, un avión rojo se perfiló en el cielo. Rojo como el del Barón Munchausen de una película cuyo nombre no recuerdo.
Rojo como el de Marmaduke.
Rojo recortado sobre el azul intenso con la arena blanca y un mar verdoso de contrapunto.
Nos tendimos boca arriba para mirar sus piruetas, mientras la fina arena se introducía en nuestra nariz y orejas.
Lo vimos perderse rumbo al sur y regresamos a la carretera queriendo estar allá arriba, en el avión rojo.

viernes, 5 de marzo de 2010

Las otras redes


En estos días de terror- no exagero, nunca tuve tanto miedo en anteriores terremotos y los he vivido en su propio epicentro- la cercanía de amigos/as y conocidos con quien la vida alguna vez nos cruzó ha sido un gran consuelo.

Sin haber sufrido en carne propia las peores consecuencias, la imagen de una vasta parte del país destruido en sus cimientos materiales y en su alma provoca sentimientos de dolor, desesperanza y miedo.

Durante los primeros días estuvimos como hipnotizados frente a la televisión o con la radio casi pegada a la oreja tratando de saber a través de esos medios de los parientes o amigos de quienes no teníamos noticias o intentando conocer la magnitud del desastre que cada día se veía mayor.

Hasta hoy cada réplica- unas fuertes otras casi imperceptibles- nos recuerda el enorme desplazamiento de las placas tectónicas que según dicen hasta cambió el eje de la tierra y nos reaviva el miedo.

Surgen las campañas más variadas de solidaridad y ante los reclamos de que la ayuda no llega , muchos optan por hacer aportes más pequeños, por ofrecer sus casas para acopiar víveres, ropas , materiales de aseo , para llevarlos en sus propios medios de transporte a los lugares que conocen o conocieron y que hoy están destruidos . Creo ver ahí un modo de reconstrucción del tejido social, ese que se ha visto tan averiado en estos días en que para algunos pareciera que la única vía posible de auxilio debe venir desde arriba, cuanto más alto en la pirámide jerárquica y cuanto más autoritario el modelo mejor. Entonces, estas formas aunque no sean del todo eficaces resultan saludables y democráticas, porque cada quien elige dónde dar y qué y se instala una cadena horizontal de solidaridad.

Uno de las iniciativas que más me ha gustado es la del “Ejército de juguetes”, destinada a los niños y a los grandes con alma de tales y encabezada por jóvenes . Lo que se recolecte irá a Iloca “para los niños que han perdido un pedacito de su infancia con el terremoto”.

Esta propuesta me hace recordar un paquete que nos entregaron con gran solemnidad en el patio del colegio, después de un terremoto el año 66. Contenía lápices de cera, un block de dibujo, figuritas para recortar, lanas de distintos colores, gruesos palillos para tejer y una pequeña pelota de goma No sé qué pensaron mis compañeras, pero yo lo recibí como si se tratase de un tesoro.

Iloca está en la costa del Maule cerca de Curicó . Es un balneario que fue destruido en un 70 por ciento por la ola gigante que vino después del terremoto y que en todas partes del mundo llaman tsunami (menos aquí, donde no quisieron rendirse frente a la evidencia).

No conocí Iloca, pero estuve en Llico playa situada un poco más al norte y que fue menos afectada y aunque la población alcanzó a huir del maremoto, lo perdió todo o casi todo. Allí comí los lenguados a la plancha más ricos que recuerde, en una residencial que hoy aparece en las fotos con un bote incrustado en su frontis (o a lo mejor se trata de una de las ventanas de los dormitorios que daban a la playa).

El contraste de este lugar tan sin pretensiones con Vichuquén – lugar de veraneo de los terratenientes de la zona, de las antiguas familias agrarias y de algunos como Max Marambio ( ex GAP, ex revolucionario, ex financista de la candidatura de Marco Enríquez Ominami a la Presidencia, ex dueño de la Universidad ARCIS)- resultaba de una evidencia abrumadora. Allí los ricos y sus helicópteros, sus camionetas de doble tracción, su mujeres flacas y estiradas y acá los pobres con sus casas de adobe, sus carretones tirados por caballos, sus cantantes de rancheras, sus negocios para las “faltas” y su cálida sencillez.

Descubrí Llico hace unos cinco años, durante un viaje de fin de semana largo. Recorrí en auto la zona de Colchagua y una parte de la costa del Maule y de O’Higgins, pasando por por San Fernando y por muchos pueblitos que parecían haberse detenido en el tiempo, con sus casas de adobe de grandes corredores asentados en pilares. Gran parte de estas quedaron destruidas y con ellas una parte de la historia de este país, una forma de vida, un reservorio de bucolismo frente a ala avasalladora modernidad

Cerca de Llico se encontraba la Reserva Nacional Laguna Torca paraíso de ornitólogos. Allí permanecimos largos momentos viendo a las familias de cisnes y garzas de patas rojas. ¿Cómo se habrán guarecido los pájaros de la fuerza desatada de la naturaleza?

Me pregunto que habrá sido de los dueños del negocio de Boyeruca donde paramos con la pretensión de encontrar un café. La amable dueña del lugar solamente podía ofrecernos te, pero nos hizo traer un plato de ostras japonesas recién recogidas de a zona de cultivo en una desembocadura (creo). Y de despedida nos regaló un gordo pan amasado recién sacado del horno “para el camino”.

También Boyeruca fue arrasado, como Iloca, como Dao y como docenas de pueblitos más al interior del Maule , de O’higgins y de la región del Bío Bío, así como el balneario de Dichato o la caleta de Coliumo, territorios de aventuras y ensoñaciones de mi niñez y adolescencia .

Todavía no se logra dimensionar la magnitud de este terremoto tanto desde el punto de vista de sus secuelas físicas como emocionales (¿se logrará alguna vez?) . Hoy tengo más esperanzas que ayer en la recuperación: hurgando en el vasto mar cibernético veo más y más reacciones frente al desastre. No es sólo un espacio propicio para buscar personas, sino también un modo distinto de informarse – más desde lo cotidiano- organizarse, reaccionar, dar y recibir consejos. Notable es en este aspecto el sitio www.plataformaarquitectura.cl/ que hasta ofrece el dato para salir de dudas sobre la estabilidad de las viviendas afectadas por el sismo.

No sé si este sea el mejor camino, pero en estos días en que tantas de nuestras certezas se han pulverizado (dust in the wind, cantaría Alejandro con sonrisa mefistofélica atusándose el bigote) ¿por qué no explorar otros?




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